San Felices de Castillería, Castrillo de Onielo, Baquerín de Campos y Autillo de Campos protagonistas de los premios del XIV Certamen provincial “A Huebra 2025”
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El acto está enmarcado en la celebración de la Quincena del Medio Ambiente por parte de la institución provincial.
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En esta edición se entrega un premio en la nueva categoría dedicada al compostaje comunitario, que ha recaído en el ayuntamiento de Autillo de Campos.
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Las iniciativas provinciales “A Huebra” premiadas en esta esta edición en las tres categorías restantes son: por la participación vecinal, San Felices de Castillería, por la originalidad de la idea, Castrillo de Onielo y por el resultado final, Baquerín de Campos
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En datos, la convocatoria de voluntariado “A Huebra” de la Diputación, tras quince años desde la primera convocatoria ha invertido cerca de 1,8 millones de euros para apoyar 482 actuaciones.
La presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, junto a los vicepresidentes, Mª José de la Fuente y Urbano Alonso, hicieron entrega en el salón de actos del Palacio provincial, los galardones “A Huebra” 2025, que premian la labor voluntaria de los vecinos de las localidades palentinas para recuperar espacios de uso común en su municipio.
El acto está enmarcado en la celebración de la Quincena del Medio Ambiente, que la institución provincial programa con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, (5 de junio).
El programa «A Huebra» reconoce el esfuerzo, el voluntariado ambiental y el trabajo desinteresado de los vecinos de la provincia para recuperar y embellecer sus entornos rurales. En esta edición, destacaron entre las propuestas tres proyectos en las categorías bases: el resultado final, la originalidad de la idea, y la participación vecinal y se ha abierto la puerta a un nuevo reconocimiento ecológico, en favor del compostaje.
La convocatoria “A Huebra” fue creada por la Diputación de Palencia en 2012, inspirándose en la ancestral costumbre que existía en muchos pueblos del toque de campana, que llamaba a la realización de trabajos comunales en el medio rural, hoy con ese ese espíritu y el compromiso de colaboración vecinal, la Institución provincial impulsa cada año no solo estos premios, que reconocen el mejor resultado, la originalidad y la participación en sus tres categorías; si no también un programa de ayudas, que en 2025 se resolvió con 210.000 euros para 57 proyectos y que en la convocatoria de 2026 se ha incrementado casi un 56 % cuenta con una inversión que llegará a los 327.560 euros, para 93 proyectos.
Los datos de estos catorce años de trabajos para la comunidad son muy significativos, puesto que con más de 1,8 millones de euros se han acometido 482 actuaciones de voluntariado para mejorar y mantener los espacios comunes de sus localidades. Se han acondicionado jardines, embellecido parques, restaurado calles y zonas urbanas, así como los entornos de ermitas e iglesias y han recuperado fuentes para su función ecológica. Asimismo, y en el apartado de recuperación de elementos tradicionales y legados de la cultura popular, los pueblos vuelven a disponer para disfrute de todos de sus antiguos humilladeros, merenderos, chozos, boleras o bodegas.
Para fomentar la participación y para premiar el trabajo vecinal, la institución provincial creó el Premio Al Mejor Proyecto de Voluntariado, con tres categorías: por el resultado final; por la participación vecinal y por la originalidad de la idea. Las deliberaciones del jurado en la Comisión Informativa de Acción Territorial y Medio Ambiente han dado como resultado el que sigue:
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PREMIO A LA PARTICIPACIÓN VECINAL: SAN FELICES DE CASTILLERÍA. Su premio tiene que ver con su extraordinaria cohesión social. En una localidad con un censo de apenas 8 habitantes, el proyecto logró movilizar a casi una veintena de voluntarios, sumando a vecinos que regresan en verano y a varias generaciones de familias locales (como los Mediavilla, Ramasco o Martínez). Con un presupuesto austero de 3.000 euros procedentes de la subvención, los voluntarios asumieron la mejora de su entorno mediante actuaciones de gran impacto: la urbanización de la zona de contenedores; la restauración de edificios emblemáticos como el Teleclub y la Casa del Pueblo, y el fomento del relevo generacional, involucrando a los niños en la limpieza de zonas comunes para transmitir los valores de cuidado de lo público.
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PREMIO A LA ORIGINALIDAD DE LA IDEA: CASTRILLO DE ONIELO. Recibe este galardón por la transformación del espacio denominado «La Fuente Cuadrada», una zona periférica del núcleo urbano que se encontraba en estado de degradación absoluta, llena de escombros, lodo y maleza. El jurado destaca su apuesta por la economía circular y la integración paisajística en la comarca del Cerrato, al reutilizar los montones de piedras del propio lugar para construir los muros delimitadores. El espacio hostil se ha convertido en un atractivo turístico y punto de encuentro vecinal equipado con vegetación y mobiliario de campo, facilitando un acceso antes inexistente. Este proceso de constancia voluntaria ha obtenido también el reconocimiento de medios de comunicación como el Diario Palentino.
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PREMIO AL RESULTADO FINAL: BAQUERÍN DE CAMPOS. Este reconocimiento reconoce la modélica transformación de su parque municipal, logrando un equilibrio perfecto entre infraestructura, sostenibilidad y biodiversidad. El proyecto, que unió a toda la población, comenzó con una poda selectiva de seguridad de los olmos, aprovechando la madera sobrante para leña (economía circular). Entre sus actuaciones ecológicas destacan: la instalación de un hotel polinizador y casas nido: la colocación de malla antihierba con grava para eliminar el uso de glifosatos y reducir la contaminación del suelo; la implementación de riegos controlados e iluminación eficiente, la restauración artesanal (lijado y barnizado) de bancos antiguos. Todo este proceso ha quedado registrado en un vídeo que plasma el «antes y después» de la obra.
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PREMIO AL MEJOR PROYECTO DE COMPOSTAJE COMUNITARIO: AUTILLO DE CAMPOS. Como novedad fuera de las bases iniciales de la convocatoria, se ha creado una cuarta categoría: el Premio al Mejor Proyecto de Compostaje Comunitario A Huebra 2025. Este galardón nace con el objetivo de incentivar a los municipios que asumen el reto de la sostenibilidad y la gestión de biorresiduos desde la base, transformando el residuo en recurso conforme a las directrices de la Diputación de Palencia. El ayuntamiento se ha adaptado a la normativa de biorresiduos mediante una gestión in situ que elimina costes y huella de carbono de transporte. El proyecto incluye: una zona ajardinada adaptada donde los módulos de compostaje se integran estéticamente con cubiertas de piedra decorativa; un responsable municipal en formación en la Maestría en Compostaje y un equipo de voluntarios para el volteo y cribado. Se ha desarrollado una jornada formativa con implicación directa de las familias, a las que se les entregaron materiales específicos.
Con estas propuestas, el programa «A Huebra 2025» demuestra una vez más que la colaboración vecinal es la herramienta más potente y creativa para transformar el territorio, fijar lazos comunitarios y mejorar la calidad de vida en el entorno rural palentino.